lunes, 22 de diciembre de 2014

El creativo de Morfeo

Éste es del 20 de diciembre.


Hace un par de días soñé que compraban pasajes de regreso a Lima para mí y mi hermano. Debíamos retornar el quince de enero. Me enteré de que los habían comprado y lloré. Les lloré a mis papás con tanta fuerza que no podía más, les rogué que no me obligaran a regresar. No entendía por qué lo hacían si no tenía nada que hacer en Lima y no iba a estudiar en el ciclo de verano. Les dije que no lo hicieran pero no me escucharon. El plan seguía en pie, debía regresar el quince. Estuve triste todo mi sueño mientras iba a una fiesta con gente en bonitos atuendos y demás. Increíblemente salí sonriendo en la foto que tomaron ese día.

Me desperté asustada y la primera frase que se me vino a la mente fue: 
No importa cuantos pasajes de ida tenga, 
siempre voy a querer uno de regreso.

Luego he tenido otro sueño, uno un poco más extraño...

Llegaba con Male y Dusan a la universidad. Ellos dos mostraban su TI a la sheriff y yo, supongo que por costumbre, solo saludé. En la vida real solo paso por la puerta sonriendo y diciendo Buenos días por eso no me pareció extraño. Preguntó por qué queríamos entrar ya que no iba mucha gente ese día. Eso último lo sabía yo, ella no lo dijo. Nosotras dijimos que debíamos ver algo en nuestros lockers. Él dijo que no tenía nada que ver en su locker y lo miré muy seria porque pensaba que por culpa de lo que había dicho no nos dejarían entrar. Volteé a ver a la sheriff riendo y le dije que no le hiciera caso, que estaba loquito. Y nos dejó pasar. Él me susurró que no me enojara, que estaba bromeando. Pero yo estaba angustiada, tenía miedo, era una combinación de sensaciones realmente. Le dije que no me parecía gracioso pues yo sí debía ver algo en mi locker y lo abracé. Él trató de tranquilizarme y seguimos.

Entramos por la antigua Facultad de Arte. Vimos una hiena y un lobo. Sabía que era una hiena por como se veía pero además porque se estuvo riendo como en el Rey León. Definitivamente era una hiena, era una risa inconfundible. Como tenía miedo corrí hacia un cuarto que encontré abierto mientras ellos se quedaban afuera. Estábamos en un recuadro de césped con salones alrededor, tal como la facultad. En mi sueño no cambiaba eso, era la misma infraestructura. Luego de entrar cerré la puerta muy asustada y me retiré hacia atrás. De pronto, me di cuenta de que no la había cerrado bien y al acercar mi mano a la perilla, la hiena saltó a morderla. Clavó sus dientes en mi antebrazo así que comenzó a sangrar. Pensé que si la hacía sentir dolor me soltaría entonces le mordí la oreja (o la cabeza, eso sí no lo recuerdo bien). Hice que sangrara y apreté con todas mis fuerzas para que me soltara pero no lo hizo sino que también aumentó la fuerza con la que me mordía. Ellos gritaron que alejara mi cabeza de la suya y escuché Bang! cerca de mi rostro. No sé de dónde sacaron esa escopeta.

Salí de ese cuarto y caminamos dirigiéndonos a la facultad de Derecho a ver nuestros lockers. Cuando vimos al lobo entramos los tres en una de las aulas. Cerré la puerta, puse unas cajas detrás de ella para que no pudiera abrirse pero estaban vacías por lo que no ayudaron mucho. De hecho, se abrió toda la parte de abajo de la puerta, casi como una entrada para mascotas. Podía ver a través del hueco el pasto afuera del salón. Apareció por allí un señor moreno actuando como si pidiera ayuda. Male nos dijo que lo dejáramos entrar porque sólo era una persona. Lo dijo porque yo casi lo pateo pensando que era el lobo. Trató de entrar por ese espacio mirando hacia el suelo mientras nos saludaba. De pronto, alzó la vista y cuando lo vimos bien, era un zombie. Nos hicimos hacia atrás y Dusan le disparó.

Salimos de allí corriendo y vimos a la derecha un grupo de señores bien vestidos. Estaban sentados conversando. Pensé que todo había terminado, sinceramente sentí alivio pero cuando nos acercábamos, ellos nos miraron. De lejos parecían normales pero al ver sus rostros nos dimos cuenta de que eran zombies. Corrieron hacia nosotros así que fuimos por la única salida que vimos. Atrás del comedor de Arte había un aula con la puerta abierta solo con una escalera dentro. Ésta llevaba hacia un agujero en el techo del salón. Entramos y mientras subíamos uno de los zombies nos dijo: "¿No saben que los zombies ya no son la excepción? Los humanos lo son."

Me desperté y miré instintivamente mi antebrazo. Vi que tenía las marcas de la mordida de la hiena y no lo pude creer. Ése susto hizo que realmente me despertara y ahí me di cuenta de que todo había sido un sueño.

Ya le conté a Male y me dijo que lo interpretara. 
Le daré vueltas y escribiré qué me dijo + lo que yo creo luego :)

Recess

*Escrito el 12 de diciembre, posteado hoy no sé porqué*

Nos ponemos al ritmo de Skrillex con Recess.
Hoy, luego de mil años de no hacerlo, salí a correr. Decidí cambiar de rumbo y encontré un hermoso parque. Como era lógico, no pude resistirme así que me tiré al pasto a pensar. Una loca a las siete de la mañana tirada en el césped mirando al cielo. Qué hermosa vida. Pensaba lo hermosa que mi desastrosa vida era. Es.

Me quedan solo un par de días para volver a mi casa. Sí, la que queda dando la vuelta a la del Principito (nota mental #920jb234: Volver a leer El Principito). Ya no aguanto las ganaaas kasfbonfksfcb :)

Por cierto, descubriste hace poco que no tienes un libro favorito. Te diste cuenta algo así:

Ya tengo mi libro favorito. 
Lo volveré a leer, aunque no lo creas es uno de amor. 
Werther. El de Von Goethe <3 
Me gustó porque nos pidieron que le demos un final y me encantó escribirlo. 
Para esto, creo que recuerdo más el final que le di que la historia en sí. 
Shamare, soy una egocéntrica del mal.
Ya no sé si es mi libro favorito o si me amo.

Pensé que era mi libro favorito pero no, era mi final favorito. El mío, no el de la historia. Acabó de forma mucho más triste. Terminó con el protagonista volviéndose loco y asesinando al amor de su vida. La sorprendió y la encontró con el hijo de ella. La abrazó, le dijo que los amaría a ambos, nunca los dejaría. Los amaría tanto que estarían juntos por siempre. Realmente acabó con su vida luego de haberle escrito una de las tantas cartas a su mejor amigo pidiéndole ayuda. O algo así. A mí me gustó. Quizás si vuelvo a leerlo, me parezca que es mi libro favorito. Si no, pues me tocará buscar otro.

Pero por lo que comencé a escribir era porque hace 87hp97 años terminó el taller de bienestar y no había escrito sobre el final que le dimos. Llegaron a contarnos sobre Interpretación de sueños. Por cierto, tienes una relación amor-odio con el extinto taller, ya descifrarás luego de qué se trata realmente. Llegó un amigo de la psicoloca (buenagenteaunqueunpocodistraída) a desnudarse frente a nosotros. Apareció ante todos estos extraños y decidió que era bueno contarnos su vida sin temor a ser juzgado. Me pareció de la putamadre. Ya haré eso algún día. El día en que realmente le pierda el miedo a caer *quierohacerimprodenuevo*. En fin. Nos contó sobre su vida. Había estudiado y trabajado como ingeniero hasta que c.r.e.o. dos años después (ya conoces a tu memoria) decidió que no era lo que quería hacer, él quería escribir.

Se dedicó a ir de fiesta en fiesta por un tiempo hasta que ya no le llenó eso y soñó con piscinas con muertos dentro. Sí, un rayado más se unía al grupo. Pobre chico, pobre Claudia que pensaba que a sus 28 años iba a terminar diseñando cualquier cosa o haciendo algo súper random que le permitiese seguir con vida. Por cierto, hoy la idea de ser notaria + ganar dinero + estudiar en la F. Arte no me pareció tan mala idea. Es un plan de ejecución relativamente sencilla. Bueno, ya veremos. 

Estaba emocionada, ísima en realidad. Nuevamente con esto de descubrirse a sí mismo y lo de los sueños. Me acordé que había decidido hace mucho escribir mis sueños para no olvidarlos. Creo que tengo unos allí, los buscaré. La psicoloca dijo algo muy interesante: los personajes en nuestros sueños somos uno mismo. Cada uno es como un aspecto de nosotros que guarda relación con lo que hacemos en el sueño. Aparentemente eso es lo que debemos buscar cuando interpretamos un sueño. Ahora, tampoco es que todo lo que Morfeo nos cuente deba tener un significado. O (al menos) eso creo yo. Muchas veces lo que leí en un periódico lo soñé en la noche o simplemente se quedó encendida la televisión y soñé todo el capítulo de Discovery Channel. Obviamente eso no tiene vinculación alguna con mi subconsciente. Pero me pareció divertida la idea de repensar los sueños porque te pueden decir ciertas cosas, ya veré qué hago con los próximos que aparezcan. Por el momento, solo tengo ganas de irme a casa.




viernes, 12 de diciembre de 2014

Al baño.

No importaba cuántas veces sacara la cuenta, 
siempre me faltaban algunas monedas o billetes. 
Decidí que debía ir al baño con mi billetera. 
Ésa era la única solución.

Ojalá pudiera etiquetarlo como uno de los cuentos de Morfeo pero es verdad y honestamente ya no quiero quejarme. Me incomoda quejarme, me incomodan cuando me quejo. Ya no me quejo, y sé que no debería ser así pero cuando piensas en el "poco" tiempo que queda para irte, entonces decides que ni te molestarás en hacerle saber que te falta dinero. No, serás feliz con diez céntimos y esos diez céntimos serán respetados porque es tu casa y eso es ley. El dinero no se pierde y las cosas tampoco. Están donde las dejaste (si te acuerdas, claro).

lunes, 17 de noviembre de 2014

Un trébol de cuatro hojas, por favor

Semana 4

Comienzo a creer que tengo animus jodendi como me dijo el otro día un amigo. Lo que pasó es que justo ese tema que sé que no debo tocar porque aycómoduele lo toqué y en frente de todos incluso. Cero vergüenza. Claro que las infinitas horas hablando de esto en el regreso a casa no fueron suficientes. Se me ocurrió decirle: ¿Y qué se hace con el miedo de no saber si llegarás a encontrar esa partecita que te apasiona? No sé si lo sientan los demás pero al menos yo sí - no sabía si desear que se sientan así o no porque no es una sensación tan bonita que digamos.

Entonces comenzó a hablar sobre el miedo y la libertad. A mencionar que todo es un proceso, que debo comprender eso. Pero mi cara ya había hablado por mí y simplemente le hizo saber al profesor que su respuesta no calmaba en nada mi duda así que respondió que probablemente él se encontraba seguro diciendo y escuchando eso por su tipo de personalidad. Y tiene toda la razón.

Esta semana reafirmé que entre Thinking y Feeling, el test no se equivocó. I have feelings for Thinking <3. No únicamente por lo que se dijo en clase sino que “torturé” a varias personas de mi clase diciéndoles que probablemente iba a haber control. Todo indicaba que sí tampoco es que me guste fregarles la noche de sueño porque cuando lo hacen conmigo comienzo a odiar al mundo un poquito. Necesito basarme en algo detrás para tomar decisiones. No puedo con eso de la intuición y demás. Probablemente eso me arruine los domingos porque todos los lunes puede haber control ya que el profesor es generoso y le gusta darnos “sorpresas”. Como una amiga que llevó con él me contó que hay UN control (de los cuatro que son) que realmente nadie se lo espera, no puedo dormir bien muchas veces pensando en que éste lunes será “el inesperado”, entonces debo levantarme a leer y a guardar en mi memoria los puntos importantes. Como puede que sí prefiero estar segura de que no me va a ir tan mal.

Probablemente tampoco me gusten este tipo de exámenes por lo de Judging, a mí me encanta planear las cosas. La teoría que ya tengo hace bastante es que es básicamente “culpa” de mis padres. No culpa-CULPA pero al menos sí tuvo gran influencia su comportamiento. Ellos son bastante desorganizados, no planean nada, no tienen un esquema claro, es decir, no sé cómo pueden vivir. Tampoco es que yo sea el orden viviente pero nunca tanto como ellos. Casi nunca siguen un plan, recordarás todos los viajes que hemos hecho. Gracias hermoso Perú que permite ir de la sierra a la selva en un par de horas. Gracias Perú que promueves que mi padre cambie de planes mientras habla con un desconocido que conoce el lugar. Señor, a tres horas está Bagua. Tienen que ir, es bien bonito. Nos vamos a Bagua! :D Y como siempre, llevé ropa de invierno porque ése era el plan pero terminé arreglándomelas con lo que tenía. Hija, si sabes que vamos por la aventura, debes traer de todo! :D Necesitaríamos otra camioneta para traer lo que necesito si tomo en consideración tus cambios de planes, padre...

Volviendo al tema, si sé que habrá control (como pienso la mayoría de las veces porque no me gusta arriesgarme) programo mis horas para estudiar para ese examen. ¿Que si ya estudié me sirve para participar? Obviamente me sirve pero no es el mismo tiempo el que uno usa para leer proyectándose en solo participar que para dar una evaluación... Hay cosas que honestamente no sé si los profesores no entienden (o yo no la capto).


No me estresaré por lo de la rama a seguir y esos temas. Por el momento tampoco es que me disguste todo lo que veo, por algo sigo aquí y creo que aunque no esté bien definido aún es un motivo importante. Sé que no sólo es por mis papás o lo que piensen las personas. Además, si ya comencé algo debo terminarlo y, siendo honesta, ahora pienso que tampoco es que sea una tortura. Definitivamente hay cosas que me encantaría estar haciendo y creo que sería muchísimo más tranquilo si no fuera tan pesada la carga que mi hermosa facultad desea colocarnos pero no es que eso no tenga un motivo detrás (o al menos eso quiero creer).

Tres tristes tigres en una semana

Semana 3

Hicimos el MBTI pero antes nos enviaron un test para escoger entre dos palabras.
Dos palabras, escoger entre dos palabras, todo un desafío. Era uno de esos test que te hacen creer que estás loca mientras los resuelves. Una loca porque te encuentras respondiendo una cosa y luego te das cuenta de que lo último ya no concuerda con lo primero, que es completamente lo opuesto y que en lugar de estar desarrollando ese test deberías buscar un psicólogo con urgencia. Al menos ya calmaron nuestras dudas y tengo la misma respuesta en el test que hicimos en clase con el que era online. No es tan sencillo responder si estás en un lado u otro, es todo un tema porque te sientes de una forma en ciertas situaciones y de otra completamente distinta si es que lo piensas en otro contexto. No sé realmente cómo sentirme al respecto pero bueno.  

Esta semana me dijeron que era como una adicta. Me siento como una adicta. Dije que no vería las medias de las notas y traté de resistirme a sentirme mal por eso pero el jueves no pude. Simplemente colapsé por mis notas. La falta de sueño claramente me afecta y hacer un horario de 7am a 8.30pm no es una gran idea. Así que habiendo dormido únicamente tres horas y sintiéndome más cansada que cualquier otro día, llegaron las seis de la tarde y solo quería dormir. 

Me acordé del examen de Laboral, ¿por qué no marqué lo que sabía? Me pasó que suelo leer las preguntas de VoF y solo marcarlas si estoy completamente segura pero escribir lo primero que se me viene a la mente al costado. Entonces al terminar de hacer las de resolver olvidé marcar las de arriba y morí lentamente cuando lo recordé. Sé que un quince no es una mala nota pero me sentí estúpida. Recoger el examen y ver que tienes el puntaje completo en las preguntas para escribir (que no esperabas pero igual) tampoco me hace sentir mejor. 

Colapsé también porque recordé que la nota de participación en el curso con el tema que menos me gusta es 20% y que no hablé en todo el ciclo porque lo único que puedo pensar en esas tres horas (usualmente sin break) es: ¿cómo a alguien le puede interesar esto? y no me nace cuestionar nada ni pensar mucho entonces no hablo. Como tampoco creo que soy un loro que repite conceptos, las preguntas dirigidas a ese tipo de respuestas son simplemente rechazadas por mi cerebro y ni me digno en levantar la mano. 

Me sentía aún peor cuando recordé lo de la práctica dirigida. Como sabes, sueles sentarte con una pierna encima de la silla (aún no estoy segura de si debas cambiar eso o no, ya lo pensaré luego). Entonces, la profesora me hizo una pregunta porque pensaba que estaba distraída y no había entendido nada. Lo sé porque yo sabía en ese momento que tenía exactamente la cara de Notengoideadequécursoeséste aunque en realidad estaba presente no sólo en cuerpo. Como respondí bien, continuó: ¿Tienes algo en la pierna?. Yo sólo sonreí y le dije que no. Entonces ella se rió y dijo "Como te veo sentada así..." con un tono burlón que me hizo sonrojar e hizo que todos se rieran con ella. Y no moví mi pierna. Hasta que se le ocurrió decir "Es que antes se enseñaba algo que se llama... ¿cómo se llama?... Ah, modales" y siguió su clase. 

Y morí por dentro, bajé mi pierna y me sentí irrespetuosa. Me sentí tan mal, y me sentí peor por saber que eso era una tontería pero igual me afectaba. Me sentí triste porque el respeto es uno de los valores que ya he definido desde hace mucho tiempo como uno que no puede faltar (junto a la honestidad, esos dos son fijos) y, a su parecer, yo estaba siendo irrespetuosa. Nunca nadie me dijo nada: ni mis amigos o profesores y me sentí traicionada porque aparentemente había sido una irrespetuosa todo este tiempo y no lo sabía. ¡Pero es una tontería! - me gritaba Cristina. Pero Claudia quería llorar y no sabía por qué se hacía todo un enredo por un simple comentario de alguien que no se encuentra en la lista de personas relevantes en mi vida y que, por ende, no debería afectarme pero eres así y te importa. Te importa porque piensas que no te conocías entonces y que no fuiste quien pensabas que eras. 

Hasta que me di cuenta de que la misma persona a la que le parezco irrespetuosa a mí me parece irrespetuosa. No le importa que estemos en clase, si debe responder su celular lo hace. Y eso a mí me parece de lo peor pero a ella no. Y como ves, tenemos distintos conceptos de respeto porque ni la veo sentir un poco de malestar por andar respondiendo mientras la miramos pensando en que en lugar de verla responder su llamada podríamos estar disfrutando el día fuera del salón... 

Sobre lo de ser adicta, bueno, tampoco era una palabra descabellada. Es que esa persona me explicó que al inicio estuve súper animada, decidida a cambiar y dejar los malos hábitos. Nada podía vencerme, soy lo que quiero ser y mil cosas más, etcétera. Pero llegan las recaídas y estas suelen ser fuertes. En mí aparentemente mucho más porque me encontraba sentada en una mesa del comedor, con toda la gente alrededor, a punto de llorar por la recaída y a abrazar mi odio por la facultad. 

Pero de pronto, comenzamos (o comenzó, no lo recuerdo bien) a analizarlo como una de esas relaciones amorosas en las que la tortura es el punto de partida. Te quiero así que no quiero que te vayas aunque me haces daño. Pero… te quiero así que no quiero que te vayas. Y uno se queja con los demás así que todos aconsejan que lo dejes pero no quieres/puedes. Lo mismo con Derecho, nos quejamos y como siempre, salta la creativa sugerencia: ¡Entonces cámbiate! Y sólo te dan ganas de cachetear a esa persona porque pasaste media hora diciéndole todos los contras pero sólo tú sabes que hay algo más que te engancha a seguir ahí, que quizás no está claro pero que sabes que está (o quieres creerlo, al menos). Te quiero así que no me quiero ir.

Güik tu - 20desetiembre

*Para que no te olvides que sí estuviste escribiendo, te dejo lo que le mandaste
al profesor de la facultad que dirigía el Taller de bienestar.
Honestamente hasta ahora no comprendo cómo le mandaste esto pero bueno. 
Hay cosas que te parecerán un poco aburridas porque bueno
(tenía que terminarlo para entregarlo jajaja).
La tarea era relacionar lo visto en la charla del sábado con lo que pasó en la semana. 
Tampoco es que te haya nacido siempre escribir sobre tus clases.*


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Sábado 20 de setiembre

Hoy he salido más que feliz.
Hablamos en clase de los espejos, del reflejo que vemos en ellos. Hay dos cosas que podemos ver, el lado bueno y el lado malo. Siendo honesta nunca lo vi como algo que diera miedo, hay lugares en donde se cree que mirar tu reflejo puede quitarte el alma (casi como estudiar Derecho aparentemente jajaja). Pero dijeron algo que se me quedó grabado, pueden haber veces en las que no queremos vernos en el espejo por que es algo que no queremos ver. Obviamente hay días en los que me veo y digo que no me gusta algo o simplemente me sorprendo por haber estado así todo el día pero jamás como para tener miedo.

Estuve feliz porque comencé este blog justamente por el tema del autodescubrimiento y honestamente no lo pensé mucho para ponerle de nombre algo relacionado con un espejo. Me parecía lo más apropiado en vista de que muchas veces me comporto como una niña - cosa que la psicóloga se encargó de recalcar a mi madre haciendo énfasis en la inmadurez de su hija y la forma en que estar en la universidad le afectaba, pobrecita. Y esa niña que es muchas veces inocente necesita conocerse. Se imaginarás tu sonrisa cuando el profesor comenzó a decir que habían teorías psicológicas relacionadas con los espejos y el conocerse a sí mismo. Morí de la alegría y no dejé de sonreír.

Estuve pensando sobre mi desarrollo en clase. No me gusta participar mucho cuando no tengo confianza. En los cursos en que siento que el profesor(a) es más abierto a escuchar opiniones sin hacer ninguna clase de desprecio, claramente calmo todas mis dudas. Me encanta. Eso sí, casi no tolero que dejen participar sólo porque sí, en tanto esté directamente relacionado con el tema todo bien. Por favor, compañero, no nos interesa mucho los motivos por los que te volviste vegetariano (esto es real). Profesora, no promueva ese tipo de intervenciones que sólo me hacen querer llorar. Pero incluso si se ve amable, a mí me cuesta dar el primer paso. La primer participación es como hacer la cola para la montaña rusa del increíble Hulk. Cada vez que avanzábamos era una mezla de sensaciones, quiero pero no quiero. Será divertido pero ayquémiedo. Es toda verde y enorme, ¿las personas están de cabeza? Permiso, quisiera retirarme de la cola. Y de pronto ves a tu hermana menor tan feliz y empujándote para que avances que de la nada ya estás sentada esperando la muerte. Exacto, casi así me siento. Tal cual, estoy feliz con esta analogía. Tal cual, estoy feliz con esta analogía. ¿Si me equivoco? ¿Si no llego a expresarme bien y todos recuerdan esta terrible participación? ¿Si comienzo a ser Claudia "PésimasIntervenciones" Saldaña? Por si aún no lo notas, todavía eres un poco dramática a esta edad. De pronto, te das cuenta que quien intervino dijo cualquier cosa menos la respuesta correcta y sin pensarlo mucho alzas la mano. Pero mientras el profesor termina de hablar y se dirige a ti, tu corazón late a dos mil por hora. Y ya hablaste. Dijo "Muy bien" y siguió con la clase, no moriste. Nada pasó y estás feliz. Ya diste el primer gran paso, de ahora en adelante todo es más sencillo. Tengo que vencer ese miedo, yo sé que luego de eso todo será mejor. Ya tienes una de tus debilidades pero sabes también que la decisión está en ti y con un poquito de fuerza de voluntad todo se soluciona.

Ahora sí, una vez que comienzo a participar no me gusta parar. Leo para participar, me intereso en el tema, cuestiono lo que leo, trato de comprender todo. Me gusta. Probablemente esa sea una de mis fortalezas, como cuando inicio algún proyecto y me agrada terminarlo, incluso si no es como inicialmente lo había planeado lo que me encanta es tener el resultado final. Al menos ya sé qué debo mejorar en lo que queda del ciclo. Siempre es bueno escribir sobre estas cosas. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Estás bien?- dijo Derecho.

Hace casi exactamente una semana tuvimos la primera sesión de un taller sobre el bienestar del alumno. Ese primer día ha sido una sorpresa sinceramente. Sabía que dirían todo lo que yo ya había escrito en la encuesta que mandamos. Desahogo total, miles de cosas que yo pensaba ya otros lo habían dicho. Pero lo que más me sorprendió es lo que dijo una persona, ella no había vivido esto y no sabía de lo que estábamos hablando. Lo único que se me ocurría era ¿en dónde estudia ella? Aquí definitivamente no. Hasta que dijeron que probablemente el cambio se debía a las promociones y todo comenzó a tener sentido de nuevo.

Si bien la facultad en sí hace que las personas sean competitivas, el grupo del que te rodeas claramente influye en tu percepción sobre lo que sucede y puede hacer que cambies muchas cosas. Desde el modo en que uno mismo se mira a sí mismo hasta el modo en que lo hace de los demás. Luego de toda la charla creo que lo más rescatable fue lo que dijo uno del grupo: ¿Por qué en lugar de estar viendo si somos mejor que otro no pensamos en ser la mejor versión de uno mismo? Yo claramente seguía reacia y lo que se me vino a la mente de forma inmediata era: Porque a nadie más que a ti le interesa que seas la mejor versión de ti mismo, en las entrevistas jamás ven si dentro de tu ranking personal avanzaste o no sino que miran tu posición respecto a otros, por ende, querido amigo, tu sugerencia es obviamente inútil.

Pero se me quedó el bichito: ser la mejor versión de uno mismo. Y le di mil vueltas y me di cuenta de que había quedado como una maniaca frente a desconocidos al decir que importaba casi nada o nada si mi mamá (persona relevante) me decía que a ella no le interesaban mis notas sino que sea feliz, o al decir que me importaba muy poco dormir si eso era necesario para tener una buena nota. Loca total, a esta chica sí que le falta un tornillo. O probablemente muchos de ellos, está chiflada y punto final.

Así que esta semana decidí hacer otra cosa. Tuve varios pendientes y pocas horas en el día. Veinticuatro will never be enough. Decidí cuáles iba a hacer y cuáles no, a veces es bueno ver qué es lo importante (o al menos qué vale más que otra cosa). Estaba segura de quemar mi primer control en uno de los cursos. 00 en Intranet, rojito. No leeré porque estudiaré para dar la práctica ese mismo día en la tarde. Saldré de ese examen, haré de registradora un par de horas, regresaré a casa a dormir un par de horas más y luego de corrido hasta las 7 am para dar el control del día siguiente (ese sí que no lo iba a eliminar pero ni loca). Por cierto Claudia, no es que no hayas leído porque te zurras en el mundo y en los estudios, no, todavía no has llegado a esa etapa. No has leído porque no has tenido tiempo, se te juntaron tantas cosas que simplemente no pudiste con todo. Y si a eso le sumas que tuviste que viajar cuatro horas diarias nuevamente porque no había quién te jale, pues bueno, ya te imaginarás tu colapso universitario. 

Y el miércoles hice eso. Terminé un trabajo a las 7 am y pensé comenzar a estudiar para la práctica desde las 9am hasta las 3pm. En mi casa, tranquila, sentada tomando un rico café caliente, sola. Pero el destino tenia otros planes, esta vez todos estaban en la casa. Mi desayuno que pensé que duraría 15 minutos se extendió un poquito como a dos horas. De pronto eran las once y no había estudiado nada, pero ese desayuno fue lo máximo. No hablamos mucho pero fue uno de esos desayunos familiares que no había tenido hacía mucho. No me arrepentí. Eliminé esa práctica también. Ni siquiera lo iba a dar porque no tenía al día mi cuaderno y no había ido a las prácticas dirigidas. Lo del cuaderno es porque mi profesor experimenta con nosotros al hacer una clase tan aburrida que nos prueba para ver cuántos quedan despiertos la hora y media (quiero creer que es a propósito y es un genio malvado antes de creer que simplemente es aburrido y ya). Yo claramente fallo el test. Y lo de las prácticas es porque quería quedarme esos sábados en la casa, sabía que vendrían horas obligatorias en la universidad los sábados siguientes y no quería desperdiciar mis primeros finesdesemana en la PUCP. Al menos almorzaste rico esos días.

No di dos exámenes en un mismo día pero fui feliz. Estaba contenta, súper contenta. No me importaba. Hasta que me acordé del control del día siguiente y preocupación all over again. Me levanté de madrugada para darme cuenta de que estaba tan cansada que me dormí en la silla y no leí. Bueno, será para la próxima. Y me cancelaron el control, gracias Diosito lindo. Pero el punto no es ése sino que el mismo día me entregaron la nota de un control. Y morí por dentro pero no vi la media, me llegó. Y no la he visto hasta ahora y no la veré jamás. Comenzaré con eso, con ser la mejor versión de mí. Dormiré todo lo posible así mis notas bajen porque me gusta más mi cara cuando no tiene ojeras que cuando suben mi nota a Intranet. Me gusto más cuando estoy feliz y canto que cuando leo de madrugada con una taza de café un texto que no me gusta. Me gusto más cuando duermo ocho horas y me encanto cuando puedo sentarme a hablar con amigos que no veía hace mucho sin que me importe que deba leer algo porque hay cosas más importantes. Me gusto cuando hablo con mi familia por teléfono horas de horas y me gusto cuando veo un episodio de la serie que me gusta sin sentirme mal. Me gusto cuando salgo a correr de madrugada pero no cuando decido no hacerlo porque ese tiempo es valioso en vista de que no duermo mucho. Me gusto más cuando pienso en que debo estar bien. Eso es más importante.

¿Estás bien? - dijo Derecho.
No tanto pero sinceramente quisiera estarlo y como eso 
sólo depende de mí, ahí voy. - le respondió Claudia.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Estúpido nudo

17 de Agosto

¿Ya vas a comenzar a llorar?

Yo casi nunca lloro. Es mentira. Casi siempre lloro, lo hago con cualquier cosa que me emocione. ¿Ver tigres siendo devueltos a su habitad? Lágrimas. ¿La película Up? Lágrimas. ¿Algo hermoso? Lágrimas. El punto es que lloro siempre pero hoy mucho más.

Cada vez que tengo que regresar de casa, lloro. Antes compraba un asiento individual, me hacía bolita y listo. Adiós mamá! Adiós papá! Piero! Maricielo! Y una sonrisa. Siempre una sonrisa, nunca me gusta que los demás se sientan tristes y menos por mi culpa. Preferiría que mis papás estuviesen tranquilos, solo me iba a estudiar por un par de semanas y regresaría en un abrir y cerrar de ojos. Hasta que se cierra la puerta del bus y lloro.

Desde el ciclo pasado tengo que viajar a Lima con mi hermano porque él también está estudiando. Y obviamente él no sabía que lloraba y obviamente el asiento era doble. Adiós mamá! Papá! Maricielo! Y la sonrisa que es de mentira porque mientras ella se forma hay un nudo en la garganta extremadamente grande. Y de pronto salen las lágrimas. ¡¿Qué haces?! Llorando, ¿qué no es obvio? Estoy triste, eso hago. Me dejó llorar unos minutos y expresó su frase de consuelo. Ya deja de llorar, no hagas roche oe. Gracias, eso me calmó. Tuve que reírme porque no esperé tanta sensibilidad de su parte.

Hoy, como es costumbre, nos levantamos relativamente temprano para tratar de no llegar tarde y que nos deje el bus que sale en punto y blablabla. Como siempre, terminé de alistar mis maletas hoy luego de arduas horas de trabajo iniciadas ayer. Siempre traigo a casa cosas que no uso y que terminan retornando tal y como llegaron. Mamá, no encontré lo que te dije! Si pueden lo buscan! Claudia! Te dije que lo alistaras con tiempo! Es que yo juraba que estaba allí pero no está! Ay, Claudia...

Como nunca salimos a almorzar una hora y media antes del viaje, íbamos a tener tiempo de sobra para regresar a la casa, recoger las maletas e irnos. No tuvimos tiempo como era obvio. No porque no lo hayamos planeado bien, no, nos gusta la adrenalina de llegar con las justas. Hasta que estamos ahí y nuevamente el nudo. Estúpido nudo, te odio.

A sonreír se ha dicho, la misma obra de siempre. A actuar como si nada pasara, al fin y al cabo volveré en unas semanas. Y doy los abrazos correspondientes, y les digo Adiós y cómo me gustaría que sus abrazos duraran mil años. Probablemente sea una dramática, cada hijo debe separarse de sus padres pero no quiero pe! Y cada vez que estoy en mi casa procuro decir la mayor cantidad de veces mamá y papá y Maricielo y Rocker. Y procuro saludarlos en la mañana, y decirles que les vaya bien y despedirme en las noches deseándoles que duerman bien y... lágrimas again. Estúpido nudo.

Hasta que subimos, hoy no sé qué me pasó. No suelo llorar antes de estar bien sentada pero hoy al voltear para verlos casi exploto. Claramente cuando me senté ya mis ojos estaban rojos. Y mi hermano a mi costado ¿Ya vas a comenzar a llorar? Pues sí, ¿algún problema? Jajaja No me dejas ni llorar tranquila! Ay, Claudia...

Por favor pasajeros, aseguren su cinturon de seguridad. Y pasaba la terramoza mirándome. Tome sus audífonos señorita, y estaba la terramoza mirándome. ¿Desea algo para leer? (Mis lágrimas no me dejan) Mirándome... ¿se encuentra bien? ¿Le traigo algo para beber? ¿Agua? Sí, por favor. ¿Qué te ha ofrecido? Para ver si vale la pena ponerme a llorar. Jajaja. Seguro se dio cuenta de que tengo un hermano insensible que me mira y se ríe mientras trata de tomarme una foto llorando. Eso vale al menos unos 100 soles de regalo (ahora que no pienso, es una cantidad baja la que dije pero en fin).

¿Acaso a ti no te da pena? Pues no. ¡¿Cómo no te va a dar pena?! ¡No los vamos a ver! Verás, depende de cómo lo veas. ¿Y de qué forma lo ves tú que no lloras? Pues lo veo como un lapso. Es solo un tiempo en que me voy pero regresaré en unas semanas. Como los videojuegos. Hay una parte en la que no te dedicas a jugar sino a recolectar mejoras y demás. A eso voy en estas semanas. Es un lapso que se pasa rápido. Es aburrido y a casi nadie le gusta pero tengo que hacerlo. Y cuando regresas acá es como si volvieras a jugar de nuevo.

A mí no me convence tanto pero me parece válido y totalmente comprensible. Finalmente llegó mi vaso de agua. Aquí tienes flaquita linda. Gracias, aunque realmente lo del nudo se queda hasta fin de ciclo. 

viernes, 29 de agosto de 2014

En su máxima expresión.

*Escrito hace mil años, posteado hoy*

Al fin en casa y luego de cientos de años volveré a escribir.
Creo que es claro que en estos momentos debería estar haciendo otra cosa. Es para mantener la costumbre en realidad. Hace varios días me hicieron recordar que no cumplí mi promesa de escribir así que aquí estoy.

El día de hoy quiero hablar de un tema muy importante, algo que nos concierne a todos. Jáh! Nunca tanto, nunca tanto. Todavía quiero que cuando me lea en veinte años, Claudia sepa que a esta edad todavía quería a veces escribir solo para divertirme. Hoy quiero hablar de mi cara. Sí, de mi cara. Hola Claudia del futuro, no, you were not in the bathroom getting higher than the Empire State. Créeme (a pesar de la ortografía, la redacción y el tema).

Lo que pasa es que ayer mi hermana (igual que siempre) tomó parte de su valioso tiempo para copiar el movimiento de mis cejas cuando veía un programa. Espero desde el fondo de mi corazón que algún día se tranquilicen y dejen de moverse como si aprendieran a bailar. Por el momento, dicen lo que mi voz no dice o simplemente no quiere decir. Y lo mismo sucede con las demás partes de mi cara.

Es demasiado expresiva. Si no me gusta algo, lo dirá aunque mis labios traten de pronunciar "Qué lindo" con una hermosa sonrisa al final. Si me da miedo, pondré la misma cara que tengo cuando miro alguna película de terror. Y me pasa con todo el mundo y es bastante inoportuna. El otro día, al terminar un examen, el profesor me pidió que me quedara luego de que entregaran todos para comunicarme algo. Sí, tenía miedo. Probablemente porque el "Quiero hablar contigo" (o similares) ocasionan terror en cualquier ocasión - o al menos para mí sucede así. Lo peor de todo es cuando la incertidumbre se alarga porque Cómo no pueden haber entregado ya los exámenes... Hace cinco minutos dijo que se terminó el tiempo... Quémiedoquémiedo. Hola, compañero de todo el ciclo a quien estimo con toda mi alma. Sí, tú, el que está sentado en la última fila, agradecería que camines un poco más rápido hacia adelante para entregar tu examen porque la ansiedad me está matando. Si corro y lo cargo para traerlo hasta acá, ¿se sentirá incómodo? En fin, ya casi llega.

Quizás fue un minuto y yo sentí la vida entera pasando. Yo sabía que no era nada malo pero aun así el nerviosismo era tremendamente obvio en mi cara. Claudia, tranquilízate! Cachetadamental. Hasta que el profesor dijo sus primeras palabras: Tranquila, no es nada malo. Deja de estar asustada. JAJAJA Asustada? Yo? No... *Estúpidacaraexpresiva*

Básicamente tengo dos opciones: Aceptar que todo el mundo me lea solo con mirarme o perfeccionar mi Póker Face. No la de los memes en la que desborda incomodidad por las tres líneas que componen la imagen sino la verdadera. Quisiera pedir una cara neutral, por favor.

domingo, 25 de mayo de 2014

Oh, ¡control sorpresa!

Me encantaría escribir una poesía o algo similar a mis controles sorpresa. Poder expresarles el amor que les tengo con unas encantadoras líneas con rimas no tan primariosas pero lamentablemente a mí lo de hacer esas cosas no me sale bien así que mejor con lo que me acomoda.

Sé que cuando termine la carrera, miraré atrás y diré: Me sacaban la mierda en la universidad :)
Seré feliz luego de todo el esfuerzo porque por fin acabé y todavía me quedarán diez mil años más para estudiar la especialización. ¡Qué alegría para más inmensa! 

Bueno, el punto es que hoy me sentí como inspirada a escribirme sobre los controles sorpresa. Me llegó un mensaje para confirmar mi asistencia a un versus entre dos profesores, uno que está en contra y otro que está a favor. Claramente no faltaré pero antes de ir sí me gustaría escribir un poquito. Quizás luego de escucharlos cambie un poco de opinión pero es mejor tener lo que pensé sin alguna contaminación. 

Aunque no lo parezca, varias veces los controles no fueron tan sorpresa. He tenido profesores que fueron piadosos y trataron de avisarnos cuándo sería el examen con un "LEAN para la clase porque PODRÁ haber un CONTROL o no". Era obvio que teníamos que estudiar. El problema es cuando realmente el factor sorpresa está muy presente, demasiado para mi gusto. Tan presente que hasta se convierte en desconcierto, extrañeza, confusión, susto, etcétera. El último miércoles me pasó eso. Juraba que no tomaría un examen, leí como de costumbre, una hojeada por aquí, el tema principal es éste, la clase será interesante, participaré un rato y ya. De pronto, el asistente con una gran sonrisa entró con un sobre amarillo (sí, esos que deberían extinguirse de la faz de la tierra) para entregarnos unas hojas que hasta se pensó podrían ser una especie de guía de clase (de esas que jamás nos entregaron pero esperanza en ese momento había para cualquiera). El asombro era real, no sólo para mí sino para la gran parte de la clase que se quedó mirando el examen como si fuera una clase de broma lo que hacían. Hasta que la resignación nos invadió y respondimos lo que podíamos. 

Las evaluaciones de esta forma tienen un claro propósito: mantener al alumno leyendo constantemente. A quién no le gustaría que todos sepan de qué hablaré hoy, que participen, les agrade el tema, tengan curiosidad, nos unamos en esta parte del Derecho que me apasiona y por lo que me convertí en profesor (espero). Pero no sucede así pues, la realidad es otra. Tener controles sorpresa es como ser paranoico y pensar que moriré por cualquier cosa este preciso día o mañana o pasado, pero moriré y tengo miedo. Hasta que llega el momento y mueres. Es una tensión tal que ni siquiera puedes concentrarte muchas veces en las clases anteriores a la del posible control. Claro, esto sucede si no has estudiado bien. Si leíste todo y memorizaste lo que debías puedes relajarte y ser feliz. Qué bonita sería la vida si esto último fuera lo que sucediera la mayoría de las veces. Pero bueno, soñar no cuesta nada. Lo cierto es que probablemente tengas dos cursos el mismo día en los que los profesores tengan controles sorpresa como método de evaluación y que sea una tortura levantarte para ir a ambos o, mejor dicho, no dormir para estudiar para ambos y no salir mal.

Ahora, si no hay controles sorpresa las personas no leerían para las clases. La truth es la truth. Dejarían hasta el último minuto lo que deben hacer para el examen que fue programado y avisado con días, semanas o meses de anticipación. Así es el ser humano. Las personas irían a la clase sin tener idea de lo que se hablará. El objetivo de la clase que es complementar la lectura no se cumpliría jamás porque el profesor daría una charla con intervenciones dirigidas únicamente a calmar una curiosidad random de alguien, hacer sentir no-tan-mal al profesor, tener puntos por hablar (o repetir "creativamente" lo que la anterior persona dijo) o que el alumno que pregunta no se duerma en plena explicación. Y si no tomaran lista, dudo que las personas se aparecerían por el aula a más de la mitad de las clases...

A pesar de todo, yo no creo que los exámenes sorpresa sean tan malos. Para mí, depende de la evaluación que tomen. Yo creo que estos controles apuntan a que el alumno vaya leyendo a clase, por ende, lo que debe saber claramente no está en la línea 4 del párrafo 8 de la página 134 del autor Escribirédifícil Porqueninacesperoteodio. Obviamente debe saber cuál es el tema y los puntos importantes. Las evaluaciones deben dirigirse a eso simplemente. No a memorizar las catorce líneas de un procedimiento que para la clase siguiente no recordará (estoesreal). Y si me preguntan lo relevante en mis palabras, cómo no lo sabré en lo que queda del ciclo *al menos*. Imposible no recordarlo. El alumno que conoce, participa y no dice cualquier cosa. La clase hasta es divertida porque leí algo, lo sé, puedo preguntar sobre lo que no me quedó claro o simplemente calmar una duda interna relacionada con el tema. Claro que si el profesor va a repetir enteramente lo que dicen mis lecturas sin siquiera agregar algo moriré lentamente mientras pasan los minutos, comienzo a tener arrugas y se me va la vida sentada escuchándolo. Pero ese es otro tema.

En el supuesto caso de que los controles sean como el examen soñado (*:*) en el que evalúan lo que realmente debe saberse, el terror sería muchísimo menor. A mí hasta me agradaba leer para las clases con estos controles, uno sabe que no saldrá mal si lee lo que debe. Me encantaría, sin embargo, la vida no es color de rosa y los controles sorpresa tampoco así que el alumno debe la mayoría de veces sufrir. Si te da el tiempo y eres de los afortunados con una memoria que recuerda hasta los pies de página, bendito seas. Si tienes tiempo y eres como yo, de los que odian a su inútil memoria porque estudiaron pero a la hora del examen la estúpida no quiere funcionar pues te queda resignarte a decir toda la vida: Que sea lo que mi memoria quiera. 

En fin, es el momento de estudiar para uno de esos controles a los que tantos amo porque el mañana es incierto (al igual que mis notas últimamente) y la noche aún es joven. 

domingo, 11 de mayo de 2014

El día de mi madre

A mí no me gusta pero sí me gusta.


Yo siempre digo que el día no es lo que importa. La fecha que te imponen no es nada especial. ¿El día de los amigos? Es el día en que te sentaste a reír por horas mirando un show que a nadie le interesa realmente. Es el día en que caminaste sin mirar el reloj contándole cosas. El día del amigo es el día en que das un abrazo porque sabes que alguien lo necesita. Lo mismo con los demás días festivos...

Así siempre he pensado. ¿El día de la madre? Es el día en que me levanto y le digo "Buenos días mamá". Es cuando le doy un abrazo de esos que se dan cuando la gente se separa por mucho tiempo. Es el día en que ella dice "Me voy a hacer el mercado!" (aunque se vaya a Plaza Vea porque decir Me voy a hacer el Plaza Vea no es normal) y voluntariamente digo "Voy contigo!" sólo por ir. Sólo porque pasaré un tiempo con ella. Es el día en que me levanto temprano y ayudo a hacer el desayuno. El día de la madre es cuando tengo problemas y lo primero que pienso es que mi mamá tiene la respuesta. Es el día en que ella va a mi cuarto y me dice "Hasta mañana" si es que se dormirá más temprano que yo. Es cuando escucha todas las tonterías que tengo para decirle. Cuando le comento sobre el chiste monce del profesor o las locuras de mis amigos (que obviamente no influyen en mí, madre, tú sabes). Es cuando le contesto "Madre, ¿cómo estás?" cuando me llama o le digo que sueñe con los angelitos cada noche que me despido de ella. Y así miles de cosas más.

Yo no vivo con mi mamá y éste es el primer domingo de mi vida en que no paso el "Día de la Madre" con ella. Lamentablemente por cuestiones de la vida no pude viajar y ella tampoco pudo venir. Como siempre, dije ¡Qué importa! ¡El día de la madre es todos los días! Pero esta vez... HOY, no es tanto así. Yo sé que el día de la madre es cada día (aunque suene súper repetitivo y es como AyDiosSiempreConLoMismo). Y aunque yo lo sé, hoy sí me importa. No es que no la vea hace tanto tiempo pero sinceramente quisiera darle un abrazo. Quisiera hoy haberme levantado con mis hermanos para terminar los regalos hechos a mano (cero improvisados pero comenzados tardíamente) y hacer el desayuno. Me hubiera encantado. Quisiera haber ido a visitar a mis abuelas y no sólo llamarlas para decirles lo mucho que las quiero porque lo que yo quiero es estar allá.

Sé que muchos no ven a su mamá durante más tiempo que yo. Sé que hay personas que no las tienen a su lado pero eso a mí no me importa. Sé que suena egoísta pero también sé que cuando alguien te dice que no estás en la peor situación porque hay alguien que sí lo está, no da una verdadera calma (para ser honesta). Me da mucha pena por esas personas pero sinceramente eso no va a hacer que se me quiten las ganas de querer abrazar a mi mamá. Y probablemente eso suene mal pero si esto lo leeré cuando tenga 23097.34 años me gustaría leerme tal y como suelo sonar.

Mi mamá es una llorona y su hija mayor también. Jamás olvidaré que me pasé casi todo Up llorando y ya no podía más. Gracias, Pixar. Me gustaría que mi mamá no leyera esto y sé que no lo hará porque ni loca le digo. Las lágrimas le salen demasiado rápido y a mí no me gusta verla así. No me gustaría recordarle que no estoy con ella hoy. Prefiero que se ría cuando le digo lo terrible que debe ser pasar su día sólo con mi hermana menor (y mi papá, claro). Qué estarás pagando, madre. Me gusta cuando se lo dice a mi hermana. Grita Oyeee!!! y mi mamá se ríe y soy feliz.




domingo, 13 de abril de 2014

¿Ciega, sorda o muda?

Obviamente el título hace referencia a la canción de Shakira. A mí me gustaba mucho cuando era niña *no diré pequeña por obvias razones para quienes me vieron al menos una vez*. Su cabello negro y la forma tan graciosa de cantar simplemente me ponía feliz siempre. Me gustaba cuando era normal y especial al mismo tiempo pero, en fin, ese no es el tema.

Hay varias preguntas que me he hecho a lo largo de mis tan largosviejosañejos diecinueve años pero siempre me gusta hacerle a mis amigos una en especial. Claudia cuestionando hasta qué ojo debe abrir primero al despertarse. Ay, ClaudiaCristina. A mí me parece algo difícil para quien nunca se lo planteó pero mi respuesta fue casi instantánea y está muy clara desde ese día. En clase de inglés, hace muchísimo tiempo, a la profesora se le ocurrió preguntar qué sentidos nos atreveríamos a dejar de lado si fuera estrictamente necesario. Elegir dos fue bastante sencillo para casi todos. Obviamente no le nace a cualquiera decir que le gustaría no tener algún sentido. Creo que por el contrario todos los que somos bendecidos con estar al menos físicamente en un estado "normal" desearíamos conservar a esos cinco juntos hasta el final de nuestros días.

Cuando me canso de leer, comienzo a escribir. Cosas raras de la vida, pero en fin. Continúo. Si no tengo olfato, el gusto casi no sirve. Chau a los dos, que les vaya bien, puedo prescindir de ustedes. Ahora, el tema está en decidir cuál quisiera conservar.  Oído, vista y tacto suena bien. Los tres hacen un buen pack. Me gusta. Pero todavía nadie se atrevía a elegir sólo dos. Sólo dos. Para mí era bastante claro, tacto + oído. Listo! Y todos ¿qué? ¿estás loca? Obviamente la respuesta es la vista. 

Día a día vivimos confiados en nuestros sentidos. Son quienes nos indican cómo nos vamos a comportar o reaccionar frente a ciertas cosas. Pensamos que lo que nos dicen es lo correcto. Obviamente nos movemos guiados por el que es más importante, la vista. Si no puedo ver, no puedo hacer prácticamente nada, soy torpe y puedo ser fácilmente engañada. Pero a mí casi casi no me importa. El oído me parece el mejor. Anotación: es algo absurdo ver cuál sentido es mejor pero como escribo lo que quiero, cuando quiero, porque quiero, como quiero, con quien quiero, desde quien quiero, donde quiero, sobre lo que quiero... no interesa.

El punto es que lo que no podría dejar sería de escuchar. Me encanta. Lo adoro. Me gusta poder oír nuevas cosas. Me fascina. Supongo que está relacionado con la creatividad para crear nuevos sonidos. Lo repetitivo es algo molesto pero lo original puede alegrarme instantáneamente. No volver a escuchar las voces de quienes más quiero me mataría lentamente. No saber qué es lo que me quieren decir me alocaría. Si no pudiera verlos, podría recrear sus caras y me bastaría. Lamentablemente recrear un sonido en la mente para mí tiene un nivel de genialidad al que creo que no podría llegar jamás.

Hace un par de semanas, estuve tan resfriada que mi oído estaba involucrado y el doctor tenía miedo de que la enfermedad comprometiera el nervio y se complicara la situación. Morí de miedo. Tener los oídos tapados, el dolor de oídos y el horrible Tiiiiiiiii a cualquier hora me dieron dolores de cabeza que sólo se calmaron con dormir y muchas pastillas e inyecciones. Felizmente ya todo está mejor y estoy más tranquila pero juehorrible. *párrafo agregado porque sí*

Aquí te dejo Claudia, una pequeña lista de música que no te hubiera puesto demasiado feliz si no pudieras escuchar. 

Gracias Michael Jackson y gracias 2Cellos por hacer lo que hacen.


Esta te gusta cantarla mucho. Es súper de niños pero a la Claudia de diecinueve años le gusta desde la primera vez que la escuchó. 


Sin el oído, no hubieras podido escuchar a esta impresionante niña cantando una hermosa canción. Nina Simone <3


Obviamente no podrías haber tenido la obsesión de tu vida con una banda.


Y no pondrías esto para despertar.
 :)



domingo, 19 de enero de 2014

Nos fuimos pal gym

¿Hay que salir hoy?
¡Sí! ¡Vamos a comer!
No creo que las demás quieran, 
ahora nadie come.

Hoy acompañé a mi mamá a hacer spinning. Sólo una vez antes me había aventurado en esa clase de tortura, esta noche lo recordé todo. Lo que únicamente podía pensar en los cuarenta y cinco minutos de martirio fue que era imposible que estas mujeres no tuvieran las piernas más duras que los ladrillos de mi casa con todo lo que hacían. Verlas moverse incansablemente realmente me hizo sentir como la persona más anciana del universo entero. Nodebodejardehacerejercicioportantotiempo. Oh, Dios, ¿ya terminó? ¿qué pecado estoy pagando? Por favor, que sea uno futuro porque ninguno de los anteriores lo vale. Bien, sólo han sido cinco minutos, sí puedo. A medida que pasa el tiempo uno comienza a tratar de distraerse del dolor, la falta de oxígeno llegando al cerebro y ese tipo de nimiedades. Entonces, miras alrededor.

La cara de la trainer de hoy era digna de algún video de Daddy Yankee o algúnotrocantantedereggaeton. No podía más, ¿está pedaleando con cara del perreo más intenso que pudo bailar? Ni siquiera mis amigas más bandidas han puesto esa cara. Jamás. ¿Lo estaba realmente disfrutando? ¿qué está pensando esa señora? ¿realmente quiero que me pase su secreto? Por favor, PARA. Ya basta. Come on! Get a room! Mejor no la mires, hasta que nuevamente volteas y la ves moverse dispuesta a romper la discot... bicicleta. Esto es bastante gracioso, debo admitir. No debía ser la única que la veía y quería tirarse al suelo sólo para rodar de la risa. Claro que no, mi mamá tampoco podía más. No soltó ninguna carcajada pero su cara lo decía todo. 

Mejor miro hacia otro lado. Espera... ¿qué está usando esa señora? Está más envuelta que cualquier señor pavo en Navidad. ¿Qué no siente el mismo calor que yo? Aparentemente estábamos en Estados Unidos con la ola de frío más intensa de su historia y no lo había notado. Increíblemente yo me derretía y ella seguía pedaleando como si tratara de que no se congelen sus piernas. Este es un mundo de locos, mejor dicho, de mujeres locas. 

En fin, ya faltan sólo quince minutos. Ninguna parece haber muerto, nadie parece que lo va a hacer. Todas siguen sonriendo. Soy joven (a pesar de cualquier señal emitida por mi cuerpo en la última media hora). Casi ya termina así que Bring it on bitch! Como persona digna que soy, terminé sonriendo y agradeciendo secretamente al dios del spinning por no dejarme caer al tratar de caminar. 

Todavía no entiendo esa necesidad de ponerse en forma YA pero YA osea AHORA. No estoy en contra de quienes se matan en el gimnasio, por el contrario, tienen mis respetos. De cualquier forma, creo que debe ser progresivo.Yo he ido sólo un par de meses seguidos hasta que me di cuenta porqué era tan molesto para mí, me aburre. Definitivamente no estoy hecha para estar en un salón haciendo ejercicio sin más propósito que tonificar o bajar de peso o ser representante del verano. Mucho menos para andar comiendo un trozo de queso por semana o llorar mientras gritas: ¡Naranja! ¿por qué no naciste panetón?

Para mí debe haber algo más, en los deportes es jugar, tratar de ganar a veces, perfeccionar algo, reírse de tu compañero, trabajar en equipo, eso a mí me encanta. Cuando sales a correr es otra cosa, difícilmente te cruces con alguien que no esté corriendo otra vez. Me encanta ver a los señores mayores salir a trotar, a ellos les creo. Es mejor cuando los ves en pareja pero no importa, sabes que salen a la misma hora en que te alegras por ver el cielo cambiar de colores para que pueda amanecer. 

Como sea, igual tendré que seguir pagando por unas FEdeLIciosasCES fiestas hasta nosécuando así que mejor comienzo a invitar algo la caja de panetones debajo de mi cama (*.*). Sí claro, ya quisiera (que no me la hubiese terminado ayer).

No voy a ser mamá.

  ¿Por qué no quiero tener hijos? Porque la ropa de barbie original cuesta 40 soles y yo soy compradora compulsiva no diagnosticada. Hoy L...