Hace tiempo que quería escribir sobre esto, casi desde mi tercera vida. Lo he pensado tanto que ya ni sé si las palabras que pueda poner aquí expresen lo que realmente quiero decir.
He comenzado a escribir en este blog como una ayuda para mí. Hay muchas cosas que uno no conoce de sí mismo y que va descubriendo a medida en que disfruta de esto que llamamos vida. Son datos importantes que no debemos olvidar, ya sea para cambiarlos o simplemente saber que yo soy de este modo y me gusta mucho.
Yo escribo básicamente para eso y porque, como lo digo mil veces, me gusta escribir. Además de ser una hermosa forma de desfogarse es divertido a mi parecer. Ahora, una cosa es escribir tonterías para mí y otra muy distinta compartirlo con alguien. Sé que cualquiera puede entrar pero el punto es que hacerlo en facebook es prácticamente una invitación a que me vean por dentro. Lo hago no por exhibicionista. Aclaro muy bien eso. Es que en los tiempos en que mostrarse lo más desnudo posible o registrarse en una página para contestar preguntas hirientes/anónimas es lo más común, comienzo a pensar que a esta generación quizás le falta uno que otro tornillo por allí. Pensando cómo explicarlo, me encontré con un amigo que me dijo que a mí me gusta que me hablen también. ¡Y es cierto! Me encanta hablar pero más que eso me gusta escuchar cosas interesantes. Resalto lo de interesantes porque sinceramente soy pésima escuchando a los demás si es que no me importa lo que dicen. Terrible defecto, no el momento para hablar sobre él.
El punto es que escribo porque quiero que los demás lo hagan también. Hago referencia a que admití anteriormente que sí pues, a mí me gustaría que las personas sean como yo quiero PERO en este caso no es tan egoísta mi humilde deseo. Yo quiero que escriban porque quizás no saben lo satisfactorio de hacerlo. Es simplemente dejar que tus dedos transmitan lo que tu lengua o cerebro pudo haber querido decir. Es simplemente verborrea lo de esta página. Es lo que me gustaría que muchos hicieran. ¿Estrés? Escribe. ¿Felicidad? Escribe. ¿Tristeza? Escribe.
Yo creo que lo menos importante en este caso es lo bien que se puede hacer. A nadie le interesa cuántas reglas gramaticales rompes al hablar por escrito. A nadie. Así que sincérense un rato y disfruten del placer de escribir lo que más quieran. Me lo agradecerán algún día.
:)
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