Del 18/10/15
*Como es costumbre, es de madrugada y debería estar escribiendo un trabajo.*
*Como es costumbre, es de madrugada y debería estar escribiendo un trabajo.*
Acabo de recordar hace un momento una conversación que tuve con unas personas que viven en la misma residencia que yo. Son mis vecinos y hablando en una cena, me pareció que hicieron referencia a algo relacionado con la unión entre personas del mismo sexo. No recuerdo exactamente qué dijeron pero sí que les pregunté si estaban de acuerdo con el matrimonio entre estas personas.
En primer lugar, dijeron que el matrimonio es una concepción religiosa que ciertamente no tendríamos necesidad de aplicar en el caso. Pensamiento estrechamente ligado con sus creencias, por supuesto. Ambos ateos. Al menos, eso es lo que yo entendí. Que me parece razonable, claro. Y luego de mencionar que no entendían el sentido de la pregunta sobre la unión entre personas del mismo sexo comencé a sentirme ridícula. Al menos que lo que había cuestionado no tenía mucho sentido para su contexto. Es algo que tienen tan asimilado que realmente no se piensa porque, bueno, sería una pérdida de tiempo hacerlo.
Luego siguieron hablando de muchas cosas pero me quedé pensando en lo mucho que le falta a mi país. En Perú, todavía se "debate" sobre este tema. Hay quienes piensan que no se puede dar una unión civil entre personas del mismo sexo. Lo defienden con argumentos básicamente religiosos y alguna lectura literal de lo que tenemos en ciertas normas. Pero aún así, no se ha aprobado.
¿Cuándo será el día en que seamos el Estado laico que decimos ser? No tengo idea.
Personalmente creo el argumento de que todos somos iguales y, por lo tanto, debemos tener los mismos derechos es suficiente para aceptar la realidad sobre la que se discute. Simplemente eso. No me parece razonable hacer distinción basándonos en el gusto/amor que se tengan las personas entre sí. No tiene mucho sentido que digamos.
Me pareció que hasta hace muy poco vivía en una realidad alejada de lo que yo creía que era lo correcto. Esa noche dejó de parecerme una cuestión de opiniones porque es un tema sobre el que debería existir, en mi humilde opinión, un consenso y punto final. Dejando de lado cuestiones culturales, hay temas sobre los que no se justifican diversas opiniones. ¿Política de no Discriminación? Está bien. ¿Respeto a los derechos? Está bien. ¿Protección a las minorías? Está bien. Nadie se atrevería a decir que considera que lo anterior es incorrecto porque hay ciertos temas sobre los que no cabe discusión.
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