*Otro de hace días que no terminé pero yastá.*
Hace dos semanas he llegado a Sevilla.
Es una ciudad hermosa, realmente hermosa. Me encantan sus calles, sus monumentos, sus museos, todo. Bueno, eso es el centro. Donde yo vivo es otra cosa jajaja Pero mi piso es bastante bueno en comparación con otros y por el precio que estoy pagando está mejor que bien.
Quiero contarte que no te arrepientes ni un solo segundo en haber venido. Sé que andabas un poco loca con el tema de hacer este intercambio en particular. Ya sabes, qué universidad es, qué ciudad es, el tiempo en que iba a pasar, la mudanza y demás cosas que no has tenido presente desde que pusiste un pie en el avión.
Adiós mamá! Papá! Familiaaaa!!! Porque como era de esperarse, fue todo un ejército a despedirte. Despedirte por centésima vez. El adiós fue bastante rápido y sin llanto de parte tuya. No sé por qué realmente. No estaba feliz, eso lo sé. Era una mezcla de sentimientos: ansiedad, miedo, alegría, tristeza, no sé. No lo sé porque ahora que lo recuerdo estaba bastante tranquila. Supongo que la suma de todos hizo que finalmente mi cuerpo decidiera simplemente asimilarlo de la forma más relajada posible. Estaba sola. Sola en ese aeropuerto esperando que podamos abordar. Sentada disfrutando de los últimos minutos de internet en mi país. Eso hace más de dos semanas. Adiós gente, me largo a España. Deséenme suerte. Mucha, por favor. Ay, señor. ¿En qué me he metido? Para adelante nomás. Apúrate hija, avanza.
De ahí en adelante todo han sido alegrías. Hice una hermosísima escala en México. Almorcé con mi familia en el aeropuerto. No los veía hace bastante. Los amo, son lindísimas personas. Me trataron como si nos conociéramos desde siempre pero los he visto pocas veces en mi vida. Tanto así que despedirme de ellos fue bastante difícil. Fueron los abrazos más fuertes que he dado desde que salí de Lima. Fue bonito y triste, no lo sé. No pude contenerme y lloré. Para suerte mía, el másquegentil guardia me confortó antes de tener que subir al avión de nuevo.
Ando feliz. En serio. Casi todos los días conozco a nuevas personas de diferentes países, me encanta. Ya estoy viendo a dónde podría viajar. De por sí, ya la idea me encanta. Así quiero vivir: despeinada y viajando. Recuérdalo Claudia. Pobre de ti que luego no lo cumplas, ahorra mujer. Ahorra que es progreso.
Desde el primer día hasta hoy ha sido maravilloso. Estás haciendo justo lo que te dijeron que no hagas. No confíes en nadie. El primer día fuiste a conocer Sevilla con dos extraños que encontraste en el tren. Bravo, Claudia. En serio, ¡bravo! Excelente porque el primer día no te sentiste sola ni por un segundo y fue muy divertido caminar con estos chicos. Se quieren un montón, me hicieron recordar a Male y Leticia. Se comprenden, bromean entre ellos, saben qué mierda significa cuando uno le dice Moco al otro jajaja Me pareció muy gracioso ese término. Aparentemente es como una cosa interna que usan para decir "Ya para" de forma divertida. Tienes casa en Guanajuato, ya sabes. Espero que para cuando vuelvas a leer esto en 3904ldsn232 años, hayas ido a visitarlos por lo menos una vez. Por lo menos. En serio, sino me molestaré contigo.
Te dejo porque tengo que hacer un trabajo que debí terminar hace días. Sigo entreteniéndome con los pasajes y los días libres.

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