sábado, 3 de octubre de 2015

De mis locas torturas.

*Una de hace mil años*

Hace un momento estaba torturándome, como me encanta hacer por supuesto, por este pequeño temilla que siempre asoma cuando aparentemente mi cerebro tiene ganas de fastidiar mi existencia. Simple como eso. 

Leí en facebook una publicación de una amiga a la que estimo y admiro mucho contándole al mundo otro de sus logros. Uno de esos que ni el más loco se atrevería a decir que no es importante. Agradeció a Dios y demás porque es parte importante de su vida. Bueno, el punto es que la mujer está haciendo cosas grandes. Teniendo en cuenta nuestras posibilidades, claro. 

Me entró ese sentimiento de culpa inmenso de no estar haciendo nada valioso con mi vida. No sé por qué tengo realmente ese deseo de hacerme sentir mal. Es obvio que esto lo hablaré con un psicólogo posteriormente pero por el momento necesitaba escribirlo. Luego, simplemente comienzo a pensar en todos los "logros" que he tenido y no encuentro nada que me resulte digno de resaltar. Me hundo sola. Nope. Nada. Y me sigo hundiendo.

He recordado a mi madre (yo le digo madre hasta en una conversación informal así que no te preocupes, no lo estás escribiendo 'cause you wanna be fancy, cuz ur not) en una de las tantas veces de martirio contándole mi inexistente lista de logros. ¿Eso será normal? Me dijo que si bien yo creía que no había hecho nada por la vida, realmente quienes estaban alrededor mío no necesariamente tenían la misma perspectiva. Verás, lo que de repente a ti te parece nulo no lo es para todos. Siéntete feliz por lo que tienes porque hay quienes estarían deseosos de tenerlo así que comienza a apreciarlo y a apreciarte. Bueno, cuando las palabras vienen de mi madre realmente pierden un poco de objetividad, en mi opinión. No importa cuán cierta sea la verdad, simplemente es mi madre y eso implica que debe haber un poco de sentimentalismo en lo que dice. Opinión propia, por supuesto. Muy probable que no sea compartida, pero propia al fin y al cabo. Incluso mi lado racional puede creer que está más que 100% acertada pero es mi madre e inevitablemente lo que dice se ve manchado por el cariño que me tiene porque soy su hija. Punto final. Tiene razón, lo acepto. Pero estoy loca así que no lo acepto.

Recuerdo el día que los Hombres de Negroide ganaron el match en la rotonda de EEGGLL en mi universidad. Esas cuatro personas que me habían hecho reír hasta llorar estaban permitiendo que comparta escenario con ellos. Éramos los HDN. Un polo con un esmoquin estampado y unos lentes negros. Éramos extremadamente felices. Ya habíamos jugado con los otros equipos y yo sabía que eran muy buenos. Me había encantado su complicidad, la forma en que armaban las historias, cómo disfrutaban cada minuto, todo era muy bonito realmente. Hasta que llegó el día de la presentación, ésa que a veces llamo el día que hice el ridículo, el mejor ridículo de mi vida . Terminamos ganando pero yo no estaba feliz, los grupos con los que competí ese día no demostraron todo lo que podían dar. Yo lo sabía y no me parecía un logro justo. Pero bueno, son locuras de la vida.

En verdad, he escrito sobre esto solo para desahogarme un momento jajajaj Sé que ya superaré este tipo de cosas pero como tengo el bichito fastidiándome prefiero sacarlo de esta forma.
Espero que a tu edad ya no tengas este tipo de temas en tu cabeza.

Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No voy a ser mamá.

  ¿Por qué no quiero tener hijos? Porque la ropa de barbie original cuesta 40 soles y yo soy compradora compulsiva no diagnosticada. Hoy L...