lunes, 25 de noviembre de 2013

Los puntos de mi hermano

Antes de entrar en un colapso del que nadie me hubiese podido sacar, le he contado claramente de mi situación a mi madre. Sí, le digo madre porque me gusta y ya. Ella, conociendo de las grandes habilidades de mi hermano para ser una persona con una relajación tal que sorprendería a cualquier hipnotista, me ha pasado al teléfono con él. Luego de un holaquétal, un muybienytú y un muymaldametuconsejo, hemos tenido una pequeña/larga conversación. Necesito tu secreto, tengo que saber qué debo hacer para poder sobrevivir. No entiendo cómo lo has hecho durante tanto tiempo y yo sigo estresada por la más ridícula nota. Me ha explicado con detenimiento todos los puntos claves de su forma de tranquilizarse. Me ha encantado. Soy bastante responsable pero su creatividad para convencerte de que tiene la razón me asombra.

He apuntado los puntos importantes de lo que propone Saldaña así que pasaré a resumirlos a continuación. Me he quedado con la onda métodosdeinvestigación por lo que debo proseguir señalando que este capítulo carece de objetivos que valgan la pena. En ese sentido, continúo:

1. Las personas no son un número.
No puede medirse la capacidad de la persona con una nota. Simplemente no se puede. Tú no eres un número, yo no lo soy. Somos personas, con sentimientos, valores, razón. No soy un simple número aunque para la RENIEC sí pero eseesotrotema. No eres un código aunque para tu universidad sí. Tranquila, muchas veces los diez mil factores externos influyen demasiado en lo que uno conoce como si fuese sentido común. Habrán oportunidades en que sea sólo cuestión de suerte, no debes torturarte por eso.

2. Uno aprende para la vida, no para el examen.
¿Cuál es el propósito de un examen? Valorar lo que has aprendido durante un período. Si uno estudia, simplemente lo que demostrará es que tiene buena memoria y funciona de maravillas la noche anterior. Claramente no se cumple el objetivo de la evaluación: saber lo que realmente conoces. Es por eso que yo no estudio para mis exámenes, quiero demostrarles y a mí mismo lo que honestamente sé. Si no aprendí nada, bueno, eso es otra cosa.

3. Acéptate tal y como eres.
Uno nace con ciertas características en su personalidad. Al poco tiempo se da cuenta de que es irresponsable y que existe un gen para eso que únicamente lo posee tu cuerpo. ¿Debemos realmente cambiar esto? No. Uno debe amarse, valorar su esencia, su ser. Tratar de batallar contra uno mismo no vale la pena.

¿Pero no sería mejor cambiar ciertas cosas y tener una mejor versión de uno mismo? No existen mejores versiones, eres una sola. Una mejor versión sería simplemente un ser falso, alguien que no eres.

4. Pensar en los grandes ejemplos.
Jobs, Zuckerberg, Einstein, etc, etc. Si memorizara las cosas probablemente sabría más nombres pero no estarían en mi mente para siempre. ¡Ajá!. El punto es que ellos ni siquiera terminaron lo que debían o simplemente eran una suerte de perdedores ante los demás. Ahora, míralos. Qué tal cambio, ¿no? Ya te tocará.

5. No preocuparse por lo que piensan los demás.
Uno sólo debe enfocarse en alcanzar las metas que se ha trazado. Debe tener en cuenta habilidades pero también que existen circunstancias que no nos dejan llegar a donde queremos. ¿Está bien vivir de los comentarios de otros? Claramente no, chill out. En algún momento dejará de importarte las cosas no relevantes pero claro se necesita mucha práctica y unos buenos audífonos.

No sé si constituye el primer capítulo del libro para la buena vida mediocre pero a mí me causó gracia. De hecho, me relajó bastante. Creo que antes me hubiera parecido ilógico e incluso algo estúpido pero creo que es un buen método para olvidarse del mundo entero y andar feliz por la vida mirando cómo los demás convulsionan como Claudia y sentirse muy bien por ello.

:)

1 comentario:

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