miércoles, 16 de enero de 2013

Sueños que no son

Ayer soñé que me llamaban Claudia Pain. Soñé varias cosas que ya no me acuerdo pero de eso sí estoy segura. Debe haber sido porque la televisión seguía prendida mientras descansaba. Ese nombre es por culpa de Bastardos sin gloria. Gracias Brad Pitt.

Pensándolo bien, muchas de las veces en que termino de despertar puedo tener en mente casi todo lo que he soñado. Si mal no recuerdo, únicamente lo he escrito de madrugada una vez y en una tarde he dibujado lo que vi. El primero mereció ser guardado en un cuaderno pues fue demasiado extraño. Fue una persecución muy emocionante. Involucrados: grupo de detectives, escuela, madre directora, hermana y ella. Algo habían hecho las monjas del colegio. No era cualquier cosa pues sino los piratas no las estarían buscando con tanto afán. Cuando comenzaron a sonar las bombas únicamente pude coger la mano de mi hermana para correr. Cruzamos un parque y un par de pistas hasta llegar a una casa con una fachada negra. Para suerte nuestra, la pared tenía una especie de rejas. Nos trepamos hasta cruzar al otro lado, desde donde no se podía ver el exterior. El pasto amortiguó nuestra caída. Tuve que taparle la boca para que no dijera nada. Sólo escuchamos el trote de los soldados que cruzaron por allí buscándonos. Aún no sé qué teníamos que ver en el lío pero definitivamente éramos el objetivo. Justo cuando terminaron de irse y ya no escuchamos sus pisadas, desperté. Supongo que lo escribí porque no tenía ganas de dormir. En ese cuaderno todo estaba detallado minuciosamente. Comparado con lo que escribí, ahora no recuerdo nada.

La segunda vez que se me ocurrió dejar huella no-mental de uno de mis sueños fue sobre otra cosa extraña: payasos. A ella no le gustan mucho estos personajes. Esto es vergonzoso (cree) pero no le agradan desde la primera vez que fue a un circo. Cuando era muy pequeña (en edad, claro) la llevaron a ver el espectáculo. Estuvo muy feliz al ver salir a aquellas coloridas personas. Todo cambió cuando comenzaron a golpearse con unos baldes a modo de broma. A la niña no le pareció tan gracioso verlos atacarse de ese modo. Lo más traumático fue ver cómo los demás reían sin parar. Es un episodio que desearía borrar pero no puede. De cualquier forma, esa tarde los soñó. Lo increíble era lo diferente que estaban vestidos. Llevaban polos sin manga negros debajo de overoles amarillos. Para darle el toque final usaron zapatillas negras. Por alguna  razón desconocida no les temía esta vez. Quería unírseles. Estaba sentada mientras los veía pasar frente a ella. Saludaban con tanta cordialidad que parecían conocer a todos desde siempre. Decidió dibujarlos justo como los había imaginado sólo que ésta vez ella los llevaría consigo.


Estos episodios que aparecen mientras estoy dormida no son más que realidades alternas que mi mente ha creado. A esa conclusión ha llegado. Ojalá pudiera quedarse más tiempo en cada uno de ellas pero duran tan poco que sólo queda recordarlas. No sabe mucho sobre sueños y esas cosas. No conoce el significado de lo que aparece ni le interesa. Lo de realidades lo dice porque solía pensar que eran simplemente ideas al azar que aparecían y que no dejaban descansar. Ahora, por el contrario, ha aprendido a querer estos sueños  aunque no sean realidad. Tratará de rescatar lo más memorable de cada uno para poder detallarlos mejor la próxima vez. 

1 comentario:

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