lunes, 28 de enero de 2013

Fragmento

Lo encontró cuando estaba disfrutando del nuevo show. Llegó temprano para escoger un buen lugar. Se sentó a ver lo impresionante que era toda la producción. Justo antes de comenzar sintió que ocuparon el sitio de su costado. Cuando volteó no podía creer quién era esa persona. 
- Hola - le dijo.
Ella no supo qué decir. Posiblemente los nervios la traicionaron porque siempre saluda de formas extrañas pero esta vez no supo qué decir. A él se le ocurrió una de las mejores maneras para evitar los silencios incómodos, besarla. 
- ¿Estás drogado?
- No. Estoy feliz.
- Pues parece que yo sí lo estoy.

miércoles, 16 de enero de 2013

Sueños que no son

Ayer soñé que me llamaban Claudia Pain. Soñé varias cosas que ya no me acuerdo pero de eso sí estoy segura. Debe haber sido porque la televisión seguía prendida mientras descansaba. Ese nombre es por culpa de Bastardos sin gloria. Gracias Brad Pitt.

Pensándolo bien, muchas de las veces en que termino de despertar puedo tener en mente casi todo lo que he soñado. Si mal no recuerdo, únicamente lo he escrito de madrugada una vez y en una tarde he dibujado lo que vi. El primero mereció ser guardado en un cuaderno pues fue demasiado extraño. Fue una persecución muy emocionante. Involucrados: grupo de detectives, escuela, madre directora, hermana y ella. Algo habían hecho las monjas del colegio. No era cualquier cosa pues sino los piratas no las estarían buscando con tanto afán. Cuando comenzaron a sonar las bombas únicamente pude coger la mano de mi hermana para correr. Cruzamos un parque y un par de pistas hasta llegar a una casa con una fachada negra. Para suerte nuestra, la pared tenía una especie de rejas. Nos trepamos hasta cruzar al otro lado, desde donde no se podía ver el exterior. El pasto amortiguó nuestra caída. Tuve que taparle la boca para que no dijera nada. Sólo escuchamos el trote de los soldados que cruzaron por allí buscándonos. Aún no sé qué teníamos que ver en el lío pero definitivamente éramos el objetivo. Justo cuando terminaron de irse y ya no escuchamos sus pisadas, desperté. Supongo que lo escribí porque no tenía ganas de dormir. En ese cuaderno todo estaba detallado minuciosamente. Comparado con lo que escribí, ahora no recuerdo nada.

La segunda vez que se me ocurrió dejar huella no-mental de uno de mis sueños fue sobre otra cosa extraña: payasos. A ella no le gustan mucho estos personajes. Esto es vergonzoso (cree) pero no le agradan desde la primera vez que fue a un circo. Cuando era muy pequeña (en edad, claro) la llevaron a ver el espectáculo. Estuvo muy feliz al ver salir a aquellas coloridas personas. Todo cambió cuando comenzaron a golpearse con unos baldes a modo de broma. A la niña no le pareció tan gracioso verlos atacarse de ese modo. Lo más traumático fue ver cómo los demás reían sin parar. Es un episodio que desearía borrar pero no puede. De cualquier forma, esa tarde los soñó. Lo increíble era lo diferente que estaban vestidos. Llevaban polos sin manga negros debajo de overoles amarillos. Para darle el toque final usaron zapatillas negras. Por alguna  razón desconocida no les temía esta vez. Quería unírseles. Estaba sentada mientras los veía pasar frente a ella. Saludaban con tanta cordialidad que parecían conocer a todos desde siempre. Decidió dibujarlos justo como los había imaginado sólo que ésta vez ella los llevaría consigo.


Estos episodios que aparecen mientras estoy dormida no son más que realidades alternas que mi mente ha creado. A esa conclusión ha llegado. Ojalá pudiera quedarse más tiempo en cada uno de ellas pero duran tan poco que sólo queda recordarlas. No sabe mucho sobre sueños y esas cosas. No conoce el significado de lo que aparece ni le interesa. Lo de realidades lo dice porque solía pensar que eran simplemente ideas al azar que aparecían y que no dejaban descansar. Ahora, por el contrario, ha aprendido a querer estos sueños  aunque no sean realidad. Tratará de rescatar lo más memorable de cada uno para poder detallarlos mejor la próxima vez. 

sábado, 5 de enero de 2013

Ay, 2013!

Verano lleno de agua caliente y pastillas para la tos.

Los días se han pasado volando como los peces que se apuran a beber en el río. Desde el 20 de diciembre las cosas comienzan a ponerse extrañas y pierde la noción del tiempo. No sabe en qué día o fecha se encuentra, parece que todos quieren ser sábado. Este año sí que fue algo extremo en su caso pero verdaderamente no me sorprende de ella.

El treinta y uno de diciembre se ha reído de sí misma (nuevamente). Su mamá ha llamado en la mañana para decirle que su tío cenaría con ellos esa noche y que tenía que salir a comprar chancho para que lo prepare. Ha pasado que, en fechas en las que todos se esfuerzan por ser Gastón Acurio, su madre se ríe de las convenciones y decide hacer algo distinto. Este año, la comodidad le dio pase a que la pizza sea la protagonista de la cena de Navidad. Ohsi. A ella le ha fascinado la idea. El hecho de que preparen pavo implica que, por lo menos, estará comiéndolo un par de días más. El conocimiento de su madre sobre la variedad de platos que pueden prepararse con este ingrediente es bastante reducida así que es imaginable lo que sucede en su casa después de estas fechas. Ella ha estado tan sorprendida de que su mamá decidiera lucirse con la cena de esa noche que no lo ha podido creer. ¿Para qué alguien se esforzaría tanto en la cena de un día normal?. Que su hermana le diga que al día siguiente era 2013 ha sido como una cachetada. Una bien fuerte. Increíblemente ha pasado los días sin contarlos. 

Cuando uno está concentrado en hacer de cada pedazo de tiempo que posee en hacer cosas distintas lo importante no es saber cuántos días pasan sino lo mucho que se los ha disfrutado.



No voy a ser mamá.

  ¿Por qué no quiero tener hijos? Porque la ropa de barbie original cuesta 40 soles y yo soy compradora compulsiva no diagnosticada. Hoy L...